UN «NEGOCIO REDONDO» era lo que pretendía eventualmente concretar con el Fisco, la familia Allende entre ellas, ISABEL ALLENDE, senadora socialista y la ministra MAYA FERNANDEZ, hija y nieta de Allende respectivamente.
En su declaración ante el fiscal Patricio Cooper, el abogado del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat), José Cortés, afirmó que en marzo de 2024 se reunió con un representante de la familia Allende, quien le entregó un documento donde se proponía que tras la venta del inmueble, la administración de este quedara en manos de la Fundación Salvador Allende.
