Su Majestad el Rey presidió la apertura del Mobile World Congress, que convierte a Barcelona en la capital mundial del sector de las comunicaciones inalámbricas. Entre su discurso destacan estas palabras: «…nuestro país representa un destino de verdadera garantía. Nos referimos a una oferta ferial, hotelera y a una conectividad internacional realmente relevantes; pero también a un vibrante ecosistema de emprendimiento de base tecnológica y a una clara vocación de nuestras empresas por la internacionalización, que no solo no ha remitido en esta crisis, sino que se ha intensificado, como ya empiezan a demostrar los datos disponibles para 2021» y añadió que «es una de las grandes citas tecnológicas internacionales, sin duda la más destacada de occidente para las telecomunicaciones móviles» y resaltó con orgullo que
desde 2006 tiene lugar en España, en la ciudad de Barcelona.