Tras haber asumido como Presidenta de la República del Perú, para reemplazar a Vizcaya, presidente en ejercicio que disolvió al Parlamento, Mercedes Aráoz,, renunció “irrevocablemente” a su cargo, diciendo esperar “que mi renuncia conduzca a la convocatoria de elecciones generales en el más breve plazo por el bien del país”.
El presidente Vizcaya recibió por su parte, el apoyo de las Fuerzas policiales y militares de su país.
