La princesa Leonor se enfrenta a uno de los momentos más complejos de su formación como futura reina de España. A bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano, donde realiza su instrucción con la Armada Española, la heredera al trono vive una experiencia tan exigente como transformadora. Aunque ha demostrado una actitud firme y decidida, los últimos acontecimientos han puesto a prueba no solo su fortaleza física, sino también su resistencia emocional.
En la madrugada del jueves al viernes, mientras la embarcación se aproximaba al puerto de Cartagena de Indias, a donde llegó este viernes 9 de mayo, fue confinada de urgencia en su camarote. Fuentes cercanas aseguran que sufrió un episodio de malestar severo, posiblemente agravado por el fuerte oleaje y la humedad tropical. No era la primera vez que se le veía afectada por el mareo; de hecho, desde el inicio de la travesía, la princesa ha tenido que lidiar con vómitos, mareos persistentes y episodios de claustrofobia, que han alterado su participación en las rutinas del barco.