El Gobierno de Bachelet, junto con organizaciones ciudadanas que discuten sobre el matrimonio igualitario, decidieron quitar a la Iglesia Católica, el derecho a voz y voto, que se le había otorgado, respecto de este tema.
Según La Tercera, uno de los asesores de Díaz explicó en la instancia que la medida fue adoptada tras acoger la solicitud de las organizaciones participantes, quienes estimaron que el proceso de inclusión social en el desarrollo del proyecto podría ser contraproducente, ya que abre la posibilidad que el debate se desvíe y entable una arista que no desean: ¿Las personas del mismo sexo tienen derecho a contraer matrimonio?.
Como punto esencial en los nuevos lineamientos a seguir, fue apartar a la Iglesia Católica del proyecto, la que en un principio tendría voz y voto en las conversaciones ciudadanas entorno al tema, pero ya no cumplirá dicho rol.
En la jornada asistentes se mostraron conformes con la nueva línea de trabajo. Emilio Maldonado, director ejecutivo de la Fundación Iguales, sostuvo al respecto que “nos parece bastante acertado, porque ninguna ley o proyecto ha tenido todo este trámite antes de entrar al Congreso. A los contrarios a la reforma tributaria no se les preguntó su opinión antes de ingresarla, porque eso se hace en el espacio que corresponde, que es el Congreso. Hacer un diálogo ciudadano antes, que además incluya a la Iglesia Católica, la Fundación Jaime Guzmán -que han manifestado públicamente su rechazo al matrimonio igualitario-, no nos parecía correcto”, reconoció.
fuente la Tercera y Biobiochile
