El 25 de mayo, el Vaticano publicó la primera carta encíclica del Papa León XIV, llamada “Magnifica Humanitas”, cuyo tema central gira en torno a la relación entre el ser humano y las nuevas tecnologías, especialmente sobre la IA. El Pontífice plantea una pregunta de fondo: qué lugar ocupará la dignidad humana en una sociedad cada vez más guiada por algoritmos, automatización y criterios de eficiencia.
El documento plantea que, aunque el desarrollo tecnológico sí ha contribuido a una mejora significativa de las condiciones de vida de la humanidad a lo largo de los siglos, también se ha puesto de manifiesto el lado ambiguo de instrumentos capaces de causar daño cuando no se orientan hacia el bien. “Las nuevas tecnologías abren un horizonte que se extiende en direcciones que, aunque intuibles, aún no podemos prever por completo. Esto hace que sea más complejo evaluar su impacto y sus efectos a largo plazo sobre la dignidad de las personas y el bien común”, sostiene la carta encíclica.