El Santo Padre agradeció los especiales regalos de Evo Morales, sin embargo agregó:
«quisiera dejar estas dos condecoraciones a la Patrona de Bolivia, a la Madre de esta noble Nación para que Ella se acuerde siempre de su pueblo y también desde Bolivia, desde su santuario, donde quisiera que estuvieran, se acuerde del Sucesor de Pedro y de toda la Iglesia, y desde Bolivia la cuide».
En la oración a la Virgen de Copacabana, le pidió que reciba estos obsequios, «símbolos del cariño y de la cercanía que, en nombre del Pueblo boliviano, me ha entregado con afecto cordial y generoso el señor presidente Evo Morales Ayma».
«Te ruego que recibas estos reconocimientos, que dejo aquí en Bolivia a tus pies, y que recuerdan la nobleza del vuelo del Cóndor en los cielos de los Andes y el conmemorado sacrificio del Padre Luis Espinal», agregó.
Pidió entonces que estos «sean emblemas del amor perenne y de la perseverante gratitud del pueblo boliviano a tu solicita y fuerte ternura».
En la nota no se cita si entre las condecoraciones se encontraba el crucifijo con la hoz y el martillo, símbolo de la condecoración Luis Espinal, que le regaló Morales y que causó estupor y polémica.
Morales le entregó la máxima condecoración de Bolivia, el Cóndor de los Andes, y la distinción Luis Espinal, que fue creada para reconocer a quien profese una fe religiosa y se destaque por defender a los pobres, los marginados y los enfermos.
El portavoz del Vaticano ya aclaró en una rueda de prensa que el papa no recibe, ni acepta condecoraciones.
