Ya han pasado 46 años de ese día que marcó la historia de Chile con un antes y un después. Ese día el destino de Chile pasó de mirar hacia un socialismo comunismo restringido y con un Estado manipulador y controlador de todos los procesos productivos, expropiaciones y libertades políticas y económicas en vías de ser eliminadas, por un futuro de prosperidad económica, política y social, que han transformado a Chile sin dudas en un líder en América Latina.
Una transición política ejemplar que hasta se estudia en Universidades del Mundo, donde un ex presidente militar, se somete a elecciones y entrega el poder a la democrácia, gesto nunca antes visto por alguien a quien se le pueda calificar como un «dictador».
Es así como el Presidente PINOCHET entregó el poder y se sometió al poder civil, cumpliendo al pie de la letra, la Constitución que aprobó el país con amplio apoyo y que limitó sus poderes y período en el mando. Sin dudas, gestos ejemplares para un gobierno defacto.
Hoy, los comunistas siguen insistiendo en recordar a sus caídos y en calificar el gobierno de los militares, de la peor forma posible. Por ello, se realizó un minuto de silencio en la Cámara baja y luego se repitió en el Senado, donde solo tres senadores de Chile Vamos, se quedaron para dicho momento para homenajear a Salvador Allende, quien llevó a Chile a su peor situación política, económica y social en su historia, incluyendo a 2 pre candidatos presidenciales de RN, Allamamd y Ossandón, quienes últimamente se han visto bailando la cueca de la extrema izquierda.