Los camioneros se reunieron a un lado de la ruta que une el país de norte a sur, especialmente en las provincias de Arauco y Malleco, e interrumpieron el tránsito al tiempo que levantaban pancartas en las que se leía «Indignados por la delincuencia y el terrorismo» y banderas chilenas. También exhibieron máquinas rurales incendiadas.
En las últimas semanas se han registrados varios atentados incendiarios contra camiones y por primera vez los ataques alcanzaron una iglesia y una escuela, que resultaron calcinadas.
Mientras se desarrollaba la manifestación la dirección de la Confederación de la Producción y del Comercio, liderada por Alberto Salas, se reunió con el ministro del Interior Jorge Burgos para expresar la «profunda preocupación por los hechos de violencia que continúan y se han observado en La Araucanía».
