Gabriel Boric es un presidente que no ha logrado instalarse en el cargo. Su corta edad y su rebeldía de no querer asumir una conducta, forma, vestimenta e imagen acorde a la estatura de un presidente de la República, hacen que la gente no lo vea como tal y simplemente critique toda su forma desordenada y hasta «poco aseada», cosa nunca antes vista en un presidente de Chile.
Sin embargo, a pesar de todos sus errores en todos los sentidos, políticos, internacionales, bochornos, errores, arrogancias, prepotencia, poco elegancia, zapatos rotos, marruecos abajo, petulancia y muchos mas, han transformado a Boric en una persona poco querida y que claramente si hoy se llamara a un plebiscito por su continuidad, sin dudas perdería con un 80%.
Pero, Camila Vallejo, quiere considerar la libertad de expresión y las justificadas críticas al mandatario, como algo ilegal y que deben limitarse, incluso señalando que todas las fuerzas políticas estarían de acuerdo, arrogandose una representatividad de vocería que jamás un comunista lo tendría.
Este es un llamado de alerta a una intención anti democrática propia del comunismo, que Vallejo buscará implementar.