Boric decide intervenir en la política nacional para golpear la mesa y defender al Partido Comunista, partido defensor de la violencia como método de acceder al poder, al igual de ser un partido que defiende las dictaduras comunistas e ideología asesina de más de 100 millones de ciudadanos que no compartían sus pensamientos totalitaristas.
Boric dijo que ese partido era totalmente democrático y criticó a las Redes Sociales chilenas, las que acusó de «anti comunistas».
El mandatario ha recibido ola de rechazo en todo el mundo político defensores de la libertad y democrácia.