La absoluta preocupación del General Bruno Villalobos por quedar bien con Bachelet, lo ha llevado incluso a pisarse la cola a si mismo, ya que el organizar un «homenaje privado» a la mandataria socialista-allendista, no tiene sentido y le da un tinte de politización institucional, inaceptable para nuestro sistema democrático.
Si bien, Villalobos fue ayudante de Bachelet en su gobierno anterior y mantiene cercanía con la mandataria (claramente cercana ya que aún se mantiene en el cargo a pesar de que voces oficialistas y opositoras piden su salida por cuestionamientos ne freuda de Carabineros ), no tiene sentido organizar una actividad de este tipo.
Sin embargo, Bachelet por cuidar » su legado » (como ella le llama), decidió no verse en una foto con el actual mando institucional.
El argumento fue que la mandataria no tenía agenda para dicha actividad.
