El líder político independiente político y Coronel en retiro del Ejércit, criticó al gobierno socialista de Bachelet, acusándola de destruir los cimientos de la institucionalidad que le ha dado estabilidad a Chile. El ex edil que gana miles de adeptos por internet, tras su renuncia a la UDI, acusó a la gobernante socialista de buscar imponer un sistema «estatista e izquierdista« y llamó a la ciudadanía de no ser un testigo pasivo. El líder independiente llamó a los ciudadanos a «decir basta», antes de que sea demasiado tarde.
En una columna escrita para DIARIOCHILE.COM, el líder político aseguró que «la gente está comportándose resignadamente de la misma forma cuando es testigo de cómo la Presidente Bachelet, con poco más que un 20% de aceptación y con un 80% de rechazo, en tan solo dos años, manejando su siniestra retro excavadora, no solo ha destruido los cimientos de un sistema que ha generado en el país estabilidad política, crecimiento económico y desarrollo social, sino que además se jacta de haber terminado la obra gruesa de un nueva institucionalidad izquierdista, igualitarista y estatista».
Con una ingeniería al mejor estilo de la empleada en la construcción del Puente Cau–Cau, el gobierno ha levantado una reforma tributaria que nadie entiende cómo funciona pero que en definitiva ha servido como el pilar base para apoyar la reforma educacional, de la que todo indica que no va a funcionar como se había prometido pero que deja peligrosamente instalada en el consiente colectivo nacional la idea de que la educación en nuestro país es gratuita. Remata esta obra gruesa del gobierno una maliciosa reforma laboral cuyo único logro es pavimentar un sindicalismo extremo que solo conseguirá frenar la inversión privada y polarizar la relación entre empleado y empleador.
Claramente el gobierno ha sido valiente para llevar adelante su programa con la mayoría del país en contra, sigue avanzando sin vacilar y, aún más, al ver la complacencia de los actores políticos y la ineficiencia del resto de las instituciones de la república para oponerse a esta destructiva obra (léase, iglesia, empresas, gremios, fuerzas armadas, organizaciones intermedias y más) imprime mayor profundidad a sus reforma e inicia un proceso para establecer una nueva institucionalidad política. Ahora, a través de cabildos sin ninguna representatividad se busca,por último, legitimar un nuevo orden institucional que pondrá la lápida a un futuro de libertad, orden y progreso.
Creo que se ha ido demasiado lejos y que ha llegado la hora de decir…. basta, antes de que sea tarde.
Las palabras del ex edil y renunciado militante UDI, tras la deslealtad del presidente gremialista Hernán Larraín, ante su compromiso con primarias (las que no realizó para afectar la opción del ex edil para volver a Providencia), demuestran que Labbé iniciará nuevos caminos políticos destinados a la defensa de la estabilidad institucional del país.
